¿Cómo elegir una empresa de diseño web?

¿Cómo elegir una empresa de diseño web?

Elegir quién va a desarrollar la página web de una empresa es una decisión más importante de lo que puede parecer.

Una página web puede convertirse en uno de los principales canales de comunicación y captación de clientes de un negocio. Por eso, antes de contratar, conviene evaluar algo más que el aspecto visual de los sitios que aparecen en el portfolio de un proveedor.

El diseño es importante, pero también lo son la estructura, la programación, el rendimiento, el SEO, la seguridad, el mantenimiento y la posibilidad de ampliar el sitio en el futuro.

Entonces, ¿qué conviene tener en cuenta al elegir una empresa de diseño web?

1. Definí primero qué necesitás

Antes de comparar proveedores, conviene tener una idea general del proyecto.

No es necesario conocer la tecnología ni saber exactamente cómo debe construirse la página.

Pero sí es útil responder algunas preguntas:

  • ¿Necesitás una web institucional?
  • ¿Es para una empresa, un profesional o un emprendimiento?
  • ¿Necesitás vender productos online?
  • ¿Querés administrar el contenido?
  • ¿Necesitás varios idiomas?
  • ¿Tenés una página existente que querés renovar?
  • ¿Necesitás integrar la web con otros sistemas?
  • ¿Querés trabajar el posicionamiento en Google?
  • ¿Necesitás hosting y mantenimiento?

Cuanto más claro sea el objetivo, más fácil será comparar propuestas.

2. Mirá trabajos reales

El portfolio puede mostrarte mucho sobre la capacidad de un proveedor.

Pero no conviene mirar solamente si los sitios son visualmente atractivos.

También podés observar:

  • cómo está organizada la información;
  • si funcionan correctamente desde el celular;
  • cómo navega el sitio;
  • si las páginas cargan correctamente;
  • si el contenido es claro;
  • si las funcionalidades responden como deberían.

Además, es importante saber qué trabajo realizó realmente el proveedor.

Una empresa puede haber participado en un proyecto solamente en el diseño, mientras que otra puede haberse encargado también del desarrollo, la programación, el SEO técnico y la infraestructura.

Son servicios diferentes.

3. Preguntá quién desarrolla la página

No todas las empresas de diseño web trabajan de la misma manera.

Algunas se concentran principalmente en diseño.

Otras utilizan plataformas con configuraciones predeterminadas.

Otras cuentan con capacidad de desarrollo y pueden programar funcionalidades específicas.

Esto puede ser especialmente importante cuando el proyecto necesita algo que no está disponible de manera estándar.

Por eso conviene preguntar:

¿Quién va a desarrollar técnicamente mi página y qué posibilidades existen si necesito una funcionalidad personalizada?

4. Entendé qué tecnología van a utilizar

No existe una única tecnología correcta para todas las páginas web.

Dependiendo del proyecto, puede utilizarse:

  • WordPress;
  • WooCommerce;
  • HTML, CSS y JavaScript;
  • PHP;
  • bases de datos;
  • APIs;
  • sistemas desarrollados específicamente.

Lo importante es que la tecnología elegida sea adecuada para el proyecto.

Por ejemplo, WordPress puede ser una excelente alternativa para una empresa que necesita administrar contenidos, mientras que un proyecto con procesos específicos puede requerir desarrollo personalizado.

La tecnología debería responder a las necesidades del sitio y no ser simplemente una decisión tomada de antemano.

5. Preguntá si el diseño es personalizado

Conviene saber qué significa exactamente “diseño web” dentro del presupuesto.

Puede tratarse de:

  • una plantilla configurada;
  • una plantilla ampliamente modificada;
  • un diseño personalizado;
  • un desarrollo visual completamente específico.

Ninguna de estas alternativas es necesariamente adecuada o inadecuada por sí misma.

La pregunta importante es si la solución propuesta es suficiente para el proyecto.

Una empresa con una identidad visual definida y necesidades específicas puede requerir un nivel de personalización diferente al de un proyecto pequeño.

6. Averiguá qué incluye el desarrollo

Dos presupuestos pueden tener precios muy diferentes porque están ofreciendo cosas diferentes.

Antes de comparar valores, conviene revisar si incluyen:

  • estructura del sitio;
  • diseño;
  • desarrollo;
  • versión móvil;
  • carga de contenidos;
  • formularios;
  • configuración de SEO;
  • optimización de imágenes;
  • analítica;
  • configuración del dominio;
  • hosting;
  • certificado SSL;
  • migración;
  • capacitación;
  • mantenimiento.

También conviene preguntar qué elementos quedan fuera del presupuesto.

Un presupuesto claro facilita mucho la comparación.

7. No confundas diseño con SEO

Que una página tenga un diseño atractivo no significa que esté preparada para posicionarse en Google.

Una web con una buena base SEO puede necesitar:

  • estructura correcta de URLs;
  • títulos y encabezados;
  • metadatos;
  • enlaces internos;
  • sitemap;
  • canonical;
  • indexación correctamente configurada;
  • contenido útil;
  • rendimiento adecuado;
  • adaptación móvil;
  • datos estructurados cuando corresponda.

El SEO tampoco garantiza aparecer en una determinada posición.

El posicionamiento depende de múltiples factores y requiere trabajo continuo.

Pero una página nueva debería evitar, desde el comienzo, problemas técnicos que puedan dificultar su indexación y comprensión.

8. Preguntá por la velocidad y el rendimiento

El rendimiento de una web depende de más factores que el hosting.

Puede estar relacionado con:

  • código;
  • imágenes;
  • JavaScript;
  • CSS;
  • plugins;
  • consultas a la base de datos;
  • recursos externos;
  • configuración del servidor.

Por eso conviene preguntar qué criterios de rendimiento se tendrán en cuenta durante el desarrollo.

Una página profesional debería estar pensada para ofrecer una experiencia adecuada en dispositivos móviles y conexiones diferentes.

9. Averiguá quién será el propietario del sitio

Este punto puede pasar desapercibido.

Antes de contratar, conviene saber quién tendrá el control de:

  • dominio;
  • hosting;
  • cuenta de WordPress;
  • contenidos;
  • bases de datos;
  • licencias;
  • cuentas de servicios externos.

También es importante conocer qué sucede si en el futuro decidís cambiar de proveedor.

Un proyecto web debería permitirte mantener el control sobre los activos digitales de tu empresa.

10. Preguntá por el dominio y el hosting

Dominio y hosting son dos elementos diferentes.

El dominio es la dirección que utilizan los visitantes para acceder al sitio.

El hosting es la infraestructura donde se alojan los archivos, la base de datos y los demás componentes de la web.

Conviene saber:

  • quién registra el dominio;
  • a nombre de quién queda registrado;
  • dónde se aloja el sitio;
  • qué características tiene el hosting;
  • si existen copias de seguridad;
  • quién administra DNS;
  • qué soporte está incluido.

Estos aspectos pueden resultar especialmente importantes cuando se migra una página existente.

11. Preguntá qué sucede después de publicar

Una página web necesita mantenimiento.

Después de la publicación pueden aparecer:

  • actualizaciones;
  • cambios de contenido;
  • problemas técnicos;
  • nuevas funcionalidades;
  • necesidades de seguridad;
  • mejoras de rendimiento;
  • cambios en servicios externos.

Por eso conviene preguntar qué ocurre después de entregar el proyecto.

Algunos proveedores ofrecen mantenimiento mensual. Otros trabajan bajo demanda. Otros incluyen determinadas tareas durante un período inicial.

Lo importante es conocer las condiciones antes de contratar.

12. Evaluá la capacidad de crecimiento

Una web puede comenzar siendo relativamente sencilla y cambiar con el tiempo.

Por ejemplo:

Primera etapa

Web institucional.

Segunda etapa

Blog y nuevas secciones.

Tercera etapa

Catálogo o tienda online.

Cuarta etapa

Integraciones y funcionalidades personalizadas.

Si existe una expectativa de crecimiento, conviene hablar de ella desde el principio.

La arquitectura elegida debería permitir evolucionar el proyecto sin tener que reemplazarlo completamente ante cada nueva necesidad.

13. Preguntá cómo se gestionan los cambios

Durante un proyecto es normal que aparezcan modificaciones.

Pero no todos los cambios tienen el mismo impacto.

No es lo mismo cambiar un texto que modificar completamente la estructura de navegación o agregar una funcionalidad que no estaba contemplada.

Por eso es recomendable que el presupuesto explique:

  • qué cantidad de revisiones incluye;
  • cómo se solicitan cambios;
  • qué se considera una modificación;
  • cómo se presupuestan funcionalidades adicionales.

Esto evita muchas diferencias de interpretación durante el proyecto.

14. Prestá atención a la comunicación

La comunicación también forma parte del servicio.

Conviene saber:

  • quién será tu contacto;
  • cómo se enviarán las consultas;
  • cómo se aprobarán diseños;
  • cómo se revisarán avances;
  • qué tiempos de respuesta se manejan;
  • quién resolverá los problemas técnicos.

Una buena comunicación puede simplificar considerablemente un proyecto que involucra muchas decisiones.

15. Compará presupuestos por alcance, no solamente por precio

Supongamos que recibís tres presupuestos:

Propuesta A: diseño + instalación.

Propuesta B: diseño + desarrollo + configuración.

Propuesta C: diseño + desarrollo + SEO técnico + migración + optimización + soporte.

Comparar únicamente los precios puede llevar a una conclusión equivocada porque no se está comparando el mismo servicio.

Antes de elegir, conviene poner las propuestas lado a lado y comprobar exactamente qué incluye cada una.

¿La empresa más barata es la mejor opción?

El precio es un factor que naturalmente debe considerarse, pero no debería analizarse separado del alcance.

Una propuesta de menor precio puede tener menos funcionalidades, menos personalización o menos servicios incluidos.

También puede suceder lo contrario: una propuesta más costosa puede incluir elementos que el proyecto realmente no necesita.

La comparación debería comenzar por definir qué necesita la empresa y después evaluar qué propuesta responde a esas necesidades.

¿Conviene contratar un freelancer o una empresa?

Las dos alternativas pueden ser válidas.

Un profesional independiente puede ofrecer una relación directa y una estructura de trabajo sencilla.

Una empresa puede contar con diferentes perfiles y una estructura de soporte más amplia.

Pero estas diferencias no determinan por sí mismas la calidad del proyecto.

Lo importante es evaluar:

  • experiencia relevante;
  • capacidad técnica;
  • forma de trabajo;
  • comunicación;
  • alcance;
  • soporte;
  • tecnología;
  • condiciones del proyecto.

¿Qué preguntas conviene hacer antes de contratar?

Una lista sencilla puede ayudarte a comparar proveedores:

¿Qué incluye exactamente el presupuesto?

¿El diseño será personalizado?

¿Quién desarrollará técnicamente la página?

¿Qué tecnología utilizarán y por qué?

¿La página quedará preparada para SEO?

¿Cómo se trabajará el rendimiento?

¿Quién será propietario del dominio y del hosting?

¿Podré administrar el contenido?

¿Qué ocurre después de la publicación?

¿Cuánto tiempo estiman que llevará el proyecto?

¿Qué sucede si necesito una funcionalidad nueva?

¿Qué ocurre si en el futuro quiero cambiar de proveedor?

Las respuestas permiten conocer mucho mejor qué se está contratando.

¿Qué debería incluir un buen presupuesto de página web?

Como mínimo, conviene que una propuesta permita identificar:

  • objetivo del proyecto;
  • cantidad y tipo de páginas;
  • diseño;
  • desarrollo;
  • funcionalidades;
  • tecnología;
  • contenido;
  • SEO;
  • hosting y dominio;
  • mantenimiento;
  • plazo estimado;
  • forma de pago;
  • condiciones para modificaciones;
  • elementos que no están incluidos.

Cuanto más claro sea el alcance, menos posibilidades existen de que aparezcan costos o tareas inesperadas durante el desarrollo.

¿Cómo trabaja WebZero?

En WebZero combinamos diseño y desarrollo web.

Esto permite abordar un proyecto desde su estructura y diseño hasta la programación, optimización y publicación.

Dependiendo de las necesidades, trabajamos con WordPress, WooCommerce o desarrollo personalizado.

También podemos intervenir en aspectos relacionados con SEO técnico, rendimiento, hosting e infraestructura.

El punto de partida es analizar qué necesita la empresa y definir el alcance antes de elegir la tecnología y la forma de desarrollo.

WebZero cuenta con 20 años de experiencia trabajando en Internet.

Una buena decisión empieza antes de contratar

Elegir una empresa de diseño web no debería reducirse a encontrar la página más atractiva o el presupuesto más bajo.

Antes de contratar conviene entender:

qué necesitás → qué te están ofreciendo → cómo lo van a desarrollar → qué queda incluido → qué sucede después de publicar.

Con esa información resulta mucho más sencillo comparar alternativas y elegir una solución adecuada para el proyecto.

¿Estás buscando desarrollar una página web para tu empresa?

Conocé nuestro servicio de diseño web para empresas o contactanos para contarnos qué necesitás.

Artículos relacionados

  • ¿Qué debe tener una página web profesional?
  • ¿Cuánto tarda en hacerse una página web?
  • Diseño y desarrollo de páginas web profesionales
  • Desarrollo web para empresas
  • Desarrollo web a medida
  • WordPress profesional para empresas
  • ¿Cuánto cuesta una página web?
  • ¿Qué es el hosting y qué necesita una empresa?
Hablemos de tu proyecto

¿Listo para llevar tu negocio al siguiente nivel?

Cuéntanos qué necesitas. Analizaremos tu proyecto y te propondremos la mejor solución en diseño web, e-commerce, SEO, marketing digital o automatización.

✓ Respuesta rápida
✓ Presupuesto sin compromiso
✓ Atención personalizada
Contactar por WhatsApp